Este mes de octubre hemos aprovechado que el comienzo del otoño nos da tregua y nos permite seguir disfrutando del buen tiempo y de las actividades en el exterior.

A nivel organizativo, seguimos adelante con el horario de uso de espacios activos para cada día de la semana. Continuamos así con la dinámica de estructurar un poco el tiempo y el trabajo que tomó comienzo a finales del curso pasado, lo cual está ayudando a los chicos y las chicas para organizarse y a la larga ir tomando las riendas de su trabajo. A lo largo de la mañana tienen momentos para el desarrollo de sus proyectos personales, para el juego con los materiales que les vamos ofreciendo y para hacer algunas de las actividades que les vamos proponiendo entre las que está la realización de contenidos más académicos de lengua y literatura, matemáticas, ciencias, inglés, historia y geografía y tecnología.

  • Ritmos: hemos estado trabajando patrones rítmicos con números. A los más pequeños les sirve para acercarse también al cálculo y a todos y todas para conocer diferentes tipos de ritmos que podemos incorporar en las canciones o temas que hagamos.
  • Yoga: El comienzo del día en la pequeña sala de yoga/fitness tiene solo un objetivo; conectarte conscientemente con tu cuerpo y mente.
  • Movimiento: A través de movimientos de baile, parkour y yoga comenzamos el día.
    Durante las sesiones en la pista con los grupos azul y verde hemos descubierto lo que es el atletismo practicando sprint, lanzamiento de pelotas y jabalina y saltos. La atención para disfrutar y mejorar a tí misma es el punto en que nos enfocamos.
    También hemos empezado practicando softball. Si las actividades transcurren sin problemas, tenemos siempre un rato de juego libre antes de comer.
    El grupo morado se mueve mucho todo el día en la sala de yoga y durante las actividades en los diferentes espacios. También practicamos la motricidad básica en la pista jugando al tenis, con pelotas de varios tamaños etc.
  • Lengua y literatura: con el grupo morado seguimos aproximándonos a la lectoescritura desde la gamificación con bingos de letras y juegos para construir palabras; todos los días leemos cuentos y estamos aprendiendo nuestras primeras palabras en lengua de signos. Con los grupos verde y azul hemos leído textos de Quevedo y Rosalía de Castro y un fragmento del Lazarillo de Tormes.
  • Historia y Geografía: hemos trabajado los jeroglíficos egipcios con el grupo morado y consultado algunos mapas con los grupos verde y azul.
  • Tinkering: Nos iniciamos en el mundo de la luz ayudados de viejas pantallas de televisión que desmontamos y vimos sus partes en microscopio para saber cómo funcionan por dentro, sus partes o entender de donde viene un pixel, que es un cristal polarizado. Pensamos posibles usos para su reciclaje como una pantalla sin fondo o usarlas como mesas de luz e hicimos un pequeño prototipo de una pantalla holográfica casera. Y seguimos cacharreando, aprendiendo y familiarizándonos con el taller de tinkering, sus materiales y posibilidades.
  • En las sesiones de retos por la mañana de ciencias, maté y inglés practican todos los grupos en parejas u organizamos un actividad grupal.

La filosofía en grupo con el grupo verde siempre da pie para dialogar sobre muchos temas éticos e interesantes. Por ejemplo; qué está bien y mal, juzgar, responsabilidad etc.

Durante este mes hemos tenido las primeras presentaciones de investigaciones personales que versaron sobre “Efemérides acerca de catástrofes”, “El código Morse” y “La historia de los videojuegos”.

Los proyectos en los que están trabajando actualmente: prototipo de alas, vídeo sobre la evolución de la historia del fútbol, escritura de un libro, retratos y estilos artísticos, hombres lobo, huerto digital, enanos, historia del automóvil, animación y scratch.

Se han desarrollado además proyectos conjuntos por parte de casi todos y todas.

Dentro del grupo verde, Ada y Alma están trabajando diferentes ejercicios sobre lengua y literatura, inglés, geografía, historia, ciencias y tecnología para preparar su transición a un ciclo formativo de grado medio.

Por otra parte, seguimos trabajando en la convivencia del grupo para conocernos y aceptarnos mejor, con nuestras cualidades, nuestras necesidades y nuestros retos personales a superar. Entendemos que este es un proceso que lleva su tiempo pero esencial para un proceso educativo sano, donde es fundamental crear un ambiente y unos vínculos en los que todo el grupo se sienta seguro y así abordar de forma plena un aprendizaje y crecimiento personal que atienda a los intereses y el impulso interno de cada persona. Se percibe evolución al respecto al primer mes. Cada cual va encontrando su lugar.

En momentos de asamblea hemos hecho además afirmaciones positivas sobre nuestra persona frente al espejo y sobre los compañeros y compañeras del grupo.

Seguimos con los talleres de cocina los miércoles y jueves.

Cocinamos una comida rica y saludable bajo el inspirador liderazgo de Nuria y Susana. La manera en que están disfrutando la comida después, lo dice todo.

Este mes Susana y Nuria nos han enseñado las siguientes recetas: boniatos al horno, arroz con leche vegetal, zanahorias al horno con salsa de mantequilla, pimientos fritos de la huerta, patatas al horno con especias, humus de garbanzos con crudités de zanahoria y apio, paté de pimientos y champiñones, pasta con soja texturizada y tomate y galletas de avena, plátano y cacao.

Las cocineras siempre teniendo en cuenta los productos que nos ha regalado el Lupa y desde la perspectiva de la microbiota sana.

Nos gustaría conectar los talleres con el desarrollo del huerto. Sí alguien se ofrecen para ello, sería genial.

También aprovechamos los talleres de cocina para celebrar los cumpleaños de Leo, Ixai, Ana y Rocío.

El domingo 2 de octubre Ana, Hugo, Susan y Camil y Rocío participaron representando a la escuela en una marcha solidaria para acabar con las colas del hambre que recorrió los municipios de San Pedro del Romeral, la Vega de Pas, San Roque de Riomiera y Miera, recogiendo alimentos en cada uno de ellos. Llevaron alimentos e hicieron el tramo de San Roque de Riomiera a Miera.

El viernes 7 de octubre hicimos una salida al Parque Mitológico Mina Pepita en Solares, allí descubrimos los seres mitológicos de Cantabria sobre los que habíamos estado hablando días atrás en la escuela y jugamos al escondite. Después paseamos hasta la Finca del Marqués de Valdecilla donde conocimos su historia y tuvimos que encontrar la llave perdida de los guardeses en una gymkhana.

La semana en la que el virus vino a visitarnos, que éramos muy poquitas personas, estuvimos haciendo puzles grandes, figuras de papercraft y explorando el sótano en busca de cuadernos antiguos que después hemos limpiado y recuperado cuidadosamente para poder desarrollar una investigación sobre la historia de la escuela. De momento sabemos que en 2023 es el centenario de su construcción y que por ella han pasado unos cuantos alumnos y alumnas, maestros y maestras. Durante muchos años, fueron grupos segregados: en el ala izquierda, el espacio que destinamos a aula, daban clase los chicos y en el ala derecha, el espacio que usa a día de hoy una asociación del pueblo, daban clase las chicas. Seguiremos investigando para conseguir fotos y documentos que nos permitan hacer alguna actividad con motivo del centenario.

El proyecto conjunto de rodar un cortometraje acerca de Samuín tuvo que ser cancelado porque no daba tiempo al faltar tanta gente la semana del virus. A cambio, Ada, Rosi, Uxue y Neve el último día nos presentaron las celebraciones del 31 de octubre y 1 de noviembre en las diferentes culturas, algunas personas se disfrazaron y proyectamos el largometraje “Coco”, que representa las tradiciones del Día de muertos en México.

Queremos dar las gracias a Raquel por su donación al proyecto de un montón de PlayMobil, tuvieron una acogida estupenda y juegan bastante con ellos en diferentes momentos de la semana. Muchas gracias también por todas las donaciones que nos habéis ido haciendo los padres y madres del proyecto desde que comenzamos. Y muchísimas gracias a las personas afines al proyecto que nos han ido dando juegos, libros, materiales, mobiliario etc.

Durante la semana de vacaciones Lupa nos donó de nuevo comida para los talleres de cocina este nuevo curso. Fue una alegría enorme cerrar el mes de octubre con esta buena noticia.

Para finalizar el boletín os dejamos un artículo sobre crecimiento personal, escrito por Marc Rojo. Una de las personas fundamentales en que se hiciera realidad nuestro Proyecto SerYo, en estos días vendrá a hacernos una visita a la escuela.

Somos muchos los padres y madres que llevamos años intentando que nuestro hijo o hija mejore, pero no hay manera de conseguirlo.

¿Por qué?
No lo conseguimos porque, de la misma forma que ahora no podemos cambiar esas cosas que no nos gustan de nuestra pareja, ni pudimos cambiar en su momento a nuestros padres, no podemos cambiar directamente a nuestros hijos.

¿Y por qué no podemos?
En el caso concreto de nuestros hijos e hijas, no podemos cambiarlos porque la actitud que queremos cambiar es fruto de una historia de vida, de una serie de patrones de conducta y de interacciones familiares que se han ido forjando a lo largo de su vida y de la que, directamente, nosotros formamos parte. Estos patrones de conducta adquiridos serán los que luego condicionarán las buenas y las malas actitudes que los niños y niñas adoptarán en sus ámbitos de vida: el colegio, los amigos, la pareja…

Cada vez que explico esto a las familias que acuden a nuestro centro de acompañamiento escolar, muchas se preocupan pensando que quizás entonces todo ha sido culpa suya, pero podemos estar tranquilos, esto no es así. Los padres y madres no somos culpables. De hecho, lo más probable es que ya lo hayamos intentado todo para poder ayudarle: ser más duros, ser muy blandos, ser dialogantes, ser exigentes, apelar a su motivación o a su sensibilidad… todas las opciones a nuestro alcance o todos los consejos que nos han “recetado” ya los hemos probado pero no han funcionado. Nosotros hacemos siempre lo que creemos mejor en cada momento, con toda la información que tenemos. Lo que sucede es que nosotros mismos también somos fruto de nuestra propia historia de vida. En nuestra historia también han existido y existen unos patrones de conductas de nuestra familia de origen de los que tampoco podemos desprendernos fácilmente. Y estos son, a su vez, los que determinan las distintas situaciones y posibles conflictos en nuestro hogar.

¿Entonces cuál es la solución? ¿Qué puedo hacer para que mi hijo mejore?
Lo primero que tenemos que hacer es entender que, a un nivel profundo, nuestros hijos siempre nos están haciendo de espejo para que tengamos la oportunidad de mejorarnos a nosotros mismos. Nos están ofreciendo la posibilidad de hacer consciente lo inconsciente y de poder conseguir, de este modo, un aprendizaje y una mejora personal.

Si en lugar de dirigir mi atención y las soluciones hacia mi él o ella, me paro un momento y empiezo a dirigir la atención hacia mí mismo y hacia mis propias conductas y actitudes, seré capaz de ver qué hay de mí mismo en el conflicto que está teniendo mi hijo. Esto no resolverá de inmediato el problema, pero será el primer paso y el más importante, ya que será el que marque el punto de inflexión hacia la mejora mutua. Dicho de otro modo: Para poder ayudar a nuestro hijo, antes debemos mejorar nosotros.

¿Y cómo me mejoro a mí mismo?
La mejora de uno mismo se basa en lo que en muchos ámbitos se conoce como el “crecimiento personal”. El crecimiento personal es un proceso que permite a las personas darse cuenta de porqué actúan de una determinada manera en las situaciones de su vida en las que aparecen conflictos o tensiones. Tenemos que tener en cuenta que somos seres reactivos y nuestra reactividad es la que genera, a su vez, la realidad que vivimos.

A través de distintos procesos de introspección nos acabamos conociendo mucho mejor a nosotros mismos y hacemos consciente lo que, hasta ahora, era inconsciente y nos estaba perjudicando a nosotros y a nuestro hijo, a nuestra hija o a nuestra pareja sin que ni si quiera nos diéramos cuenta.
Cuando conseguimos ser conscientes de porqué nos afectan según qué situaciones o acciones de las personas de nuestro entorno, somos capaces de cambiar nuestra reacción hacia ellas y nuestra vida y nuestras relaciones mejoran de una manera extraordinaria.

Como consecuencia de nuestro propio cambio, todo el ambiente puede relajarse y disminuye la tensión. Gracias a esta nueva situación, conseguimos que un espacio que antes estaba ocupado por la reactividad y los patrones de conducta equivocados quede vacío y se pueda ocupar con un entorno de calma donde puedan aparecer las tomas de conciencia y las reflexiones, y donde todas las personas de la familia puedan darse cuenta de cosas que les lleven a transformarse a sí mismas y a mejorar.

En resumen…
No existen las recetas mágicas ni ningún botón que podamos pulsar para que nuestro hijo mejore. En el fondo, como todo en la vida, todo empieza y acaba en uno mismo: nuestra pareja, nuestro trabajo, nuestros hijos e hijas…

Os animamos entonces, a dirigir la atención hacia vosotros mismos cada vez que queráis cambiar una actitud o comportamiento de alguna miembro de vuestra familia. De esta forma veréis como poco a poco, irá mejorando vuestra realidad y la suya.

Marc Rojo Mestres
Marc es pedagogo especialista en crecimiento personal, rendimiento escolar para adolescentes y terapeuta familiar (niños, adolescentes y adultos). Director de Despegamos especialistas en rendimiento escolar y director de Mumu Centro de Crecimiento Personal en Santander.

https://www.academiadespegamos.com

https://www.mumu.es/

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