Durante este mes de octubre, hemos continuado conociéndonos e intentando conciliar las mochilas emocionales y de hábitos que hasta aquí hemos traído cada uno de nosotros, así como buscando dinámicas de trabajo apropiadas a cada ritmo y necesidades de cada cual.

En este sentido han jugado un papel importante tres dinámicas:

  • Asamblea diaria: es el arranque de la jornada, nos damos los buenos días, nos contamos anécdotas, repasamos las actividades que vamos a realizar, tratamos conflictos, recordamos las dinámicas saludables para una convivencia sana (empatía, escuchar a los demás, hablar cuando lo necesitamos, no enjuiciar el trabajo de los otros, juego limpio…). Es un momento para situarse en el “aquí y ahora”.
  • Mediación en conflictos: no han sido demasiados los conflictos surgidos hasta ahora, pero los ha habido. La dinámica que estamos siguiendo para abordarlos es el diálogo directo entre las partes implicadas cuando ambas se sienten preparadas y con los ánimos templados para dialogar sobre lo sucedido, intentando no enjuiciar y centrándonos en las emociones surgidas durante el conflicto para empatizar lo más posible entre todos.
  • Espacio de filosofía y crecimiento personal: hemos empezado a reservar un tiempo todas las semanas (miércoles y viernes a primera hora) dedicado a la práctica del yoga, filosofía, dinámicas de grupo y al diálogo sobre temas como la amistad, los miedos, el poder, las creencias, las relaciones humanas y animales, etc…

Por otra parte, hemos establecido durante la semana algunos espacios y talleres fijos, ya que hemos observado que ayuda a los chicos a centrarse en la actividad diaria. Gracias a ello han ido poniendo en marcha diversos proyectos personales o en grupo relacionados con la historia (antiguas Grecia y Roma, II Guerra Mundial, piratas) , ciencias (curiosidades de la ciencia, energía y electricidad, psicología, eclipses) y artes (movimientos artísticos del S.XX, dibujo, coreografía de danza).

También continuamos con los ensayos de música, poco a poco se va creando un grupo estable interesado por esta actividad. Están ensayando varios temas y que se han planteado como objetivo grabar una pequeña maqueta cuando se sientan seguros.

Para terminar el mes de octubre tuvimos un taller de cocina de Halloween gracias al cual ese día pudimos disfrutar de un postre surtido de frutas terroríficas que nos sirvió para despedir el mes.

En otro orden de cosas. Como sabéis hemos recibido varias donaciones: Fernando Macaya nos ha donado instrumentos musicales, valiosísimos para nuestros talleres de música. Material escolar y libros de parte de la antigua librería Esmeraldo de Torrelavega y un montón de artesanía peruana que ha traído una madre del proyecto. Además, estamos pendientes de una donación que nos va a hacer los supermercados Lupa de alimentos no perecederos que nos van a venir genial para los talleres de cocina.

Con algunas de estas cosas hemos pensado hacer un mercadillo navideño. En principio manejamos la fecha de el 18 de diciembre, sábado, por la mañana. Para colaborar con la gente del pueblo y facilitar el que nos conozcan queremos compartir con ellos y con los que nos quieran acompañar ese día con un rica chocolatada. Empezaremos ya a trabajar en ello y os animamos a que cuando se acerque la fecha nos ayudéis a difundirlo para que se acerque el mayor número de gente que podamos.

También queremos contaros que hemos aprovechado los días no lectivos durante la primera semana de noviembre para ir a Barcelona a visitar el proyecto educativo de escuela viva impulsado por Jordi Mateu. Director de CAIEV (centro de asesoramiento e investigación de educación viva) y director de Calaulet (escuela de educación viva). También es asesor de profesores y centros educativos, antes para el departamento de pedagogía LIC de Cataluña y ahora de forma privada.


Os queremos dejar una cita suya:

“La experiencia en entornos educativos no directivos muestra cómo los niños aprenden a leer, a escribir, calcular o a dominar el sistema decimal sin la necesidad de ningún proceso instructivo articulado desde los adultos. Si el ambiente es rico en libros, en materiales concretos y en posibilidades de comunicación y cálculo, es decir, si todas estas habilidades tienen un sentido, una funcionalidad y parten de un deseo propio, los niños aprenden todos estos elementos de manera natural, sin motivaciones extrínsecas ni estrategias didácticas de ningún tipo. Pero eso sí, cada niño lo aprende a su manera, con sus propios recursos y siguiendo su propio ritmo.

Estas experiencias de aprendizaje guiadas por un deseo propio, articuladas a través de la acción con materiales concretos sensorio-motrices y con el acompañamiento de otras personas con quien dialogar y comunicarse, permiten crear conexiones neurales a múltiples niveles construyendo lo que Rebeca y Mauricio Wild llaman un pensamiento interconectado propio y una confianza en las propias capacidades de aprender, de hacer y de transformar el entorno.

La verdadera capacidad crítica y el pensamiento creativo, al igual que los valores, no es algo que puede ser enseñado a través de estrategias didácticas artificiales, sino que es el resultado de una construcción propia en un ambiente no directivo. No se trata pues de comparar a través de qué ambiente, autónomo o directivo, los niños recuerdan más contenidos, sino de qué entornos favorecen el desarrollo de los propios recursos y la construcción de un pensamiento interconectado y propio.”

Octubre en la escuela de Mirones

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4 comentarios en «Octubre en la escuela de Mirones»

  1. Os felicito por la valentía que habéis tenido para empezar a cambiar la forma de educar, contribuyendo no solo a un aprendizaje saludable y eficaz, si no a un desarrollo personal de cada uno para construir una sociedad mejor.

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